
En tu empresa pueden haber empleados que tengan acceso a información sensible de tu negocio y te preocupa que en algún momento pueda revelarla: proyectos de inversión o información de tus clientes, como puede ser el contable de su empresa. Pues bien, debes saber que te conviene firmar con él una cláusula de confidencialidad porque es muy necesaria para asegurarse al máximo de que no revelará esta información a terceros.
En principio el trabajador tiene la obligación de no revelar secretos de la empresa y si en algún momento los difunde sin tu consentimiento, podrás sancionarlo por deslealtad o por abuso de confianza, a pesar de que aunque en algunos casos pueda resultarte complicado valorar la gravedad de los hechos a efectos de sancionar al trabajador, como puede ser un comentario de forma espontánea de un dato confidencial de tu empresa, a que otro saque un listado completo de todos tus clientes.
Nuestro consejo es que el contrato de trabajo del empleado incluyas una cláusula en la cual se regule de forma expresa el deber de confidencialidad y que te sirva para convertir el incumplimiento en una conducta sancionable.
Incluye en esta cláusula las siguientes cuestiones:
- Detalla qué información se considera confidencial y acaba diciendo “… y cualquier otra información que, por el contexto en el cual ha sido conocida por el empleado, pueda ser considerada confidencial”.
- Expresa también cuáles son las consecuencias del incumplimiento y reserva tu derecho a reclamar una indemnización por daños y perjuicios.
- El pacto de confidencialidad no requiere contrapartida económica y puedes pactar que la obligación de confidencialidad subsista una vez finalice la relación contractual.
En Helping Asesoría contamos con un equipo de profesionales que te asesorarán.

