
Cada vez con más frecuencia, si Hacienda no logra cobrar los impuestos de las sociedades, intenta cobrarlos de los administradores de las mismas a través de la Derivación de Responsabilidad, la cual intenta cobrar las deudas impagadas de aquellas personas que toman las decisiones en las empresas, si no actúan con diligencia, con dolo o mala fe.
Con la situación de crisis que estamos atravesando, habrá empresas que no podrán pagar sus impuestos y Hacienda seguramente actuará derivando la responsabilidad a los administradores, siendo un procedimiento que le está funcionando muy bien, documentándolo de forma bastante completa, ya que tiene mucha información de las empresas y personas físicas y la utiliza con bastante éxito.
La responsabilidad puede ser de dos formas básicamente:
- Subsidiaria, antes de derivar la responsabilidad, ha de justificar la insolvencia del deudor.
- Solidaria, actúa sobre el deudor y él o los responsables directamente.
Hay personas que ante una situación de insolvencia de la empresa, traspasa su patrimonio a familiares (hijos, cónyuge, etc.) para evitar que Hacienda los embargue, haciendo una donación o una compraventa simulada por ejemplo, o utilizan cuentas de sus hijos para canalizar sus operaciones y así evitar el embargo de los saldos. Tienes que saber que en estos casos Hacienda reacciona calificando a los familiares como “colaboradores necesarios” del fraude realizado por los administradores y les indica que tienen que pagar las deudas de la sociedad con su patrimonio personal.
Estos procedimientos de derivación de responsabilidad son complejos de defender y son necesarios los consejos de un buen asesor fiscal que te indicará cómo evitar estos riesgos, que a veces son impensables.
Hacienda tiene mucha información y poder, por lo que debes ser muy cauto.
Como siempre, podéis contactarnos ante las dudas o consideraciones que queráis trasladarnos con relación a este o cualquier otro tema.
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